La edad de la madurez trajo consigo éxitos tan inesperados como rotundos, para este Cronopio cansado de transitar terrenos áridos en busca del sexo y el amor.
Quizás la combinación alquímica de la experiencia acumulada frustración tras frustración, con la honda reflexión sobre las mismas, y un cuerpo y una mente aún adecuadamente funcionales, dieron con la piedra de toque que transmutó mis anteriores fracasos en el oro de mis recientes conquistas.