lunes, diciembre 22, 2008

El Escritor

En realidad, luego de leer sus respuestas me di cuenta de que el tema da para muchísimo más de lo que pensaba y que cada una de las respuestas (incluso la mía propia) es un humilde pedacito de gran mosaico inesperado.

Es muy cierto que al aparecer la palabra escrita, la tradición oral encontró un medio mas fiel para ser transmitida, independizándose de los avatares de la memoria humana. Lo que hoy llamamos literatura, tenía antes la forma de extensos relatos, muchos de ellos en versos rimados, aprovechando sus bondades memotécnicas, para legar a las generaciones venideras el conjunto de historias, mitos y sabiduría que constituían la cultura de un pueblo.

Si es cierta la teoría de los mitos y arquetipos, entendidos dentro de contexto del inconciente colectivo, de donde provienen, entonces ¿qué función tienen aquellos dentro de la cultura de un pueblo?

¿Qué papel cumple el escritor de ficción que deja en evidencia tales mitos y arquetipos? Creo que cada tiempo, cada sociedad, cada pueblo y cultura, tiene los suyos propios que la determinan.

Por otra parte, me parece que la característica de la buena literatura, que es la única, mas allá de sus estilos y sus “ismos”, con los que pretendemos clasificarla, así como de todo Arte, es la de sorprendernos mostrándonos una manera nueva, única y personal de ver la realidad, descubierta la cuál, no volveremos nunca más a ver las cosas como la veíamos antes. Es la de reconocer lo particular dentro de lo general, y del caos múltiple de aparentes particularidades extraer lo que es común y general a todas ellas. Como dijo León Tolstoi “Pinta tu aldea y serás universal”.

La literatura, la verdadera, al igual que las demás Artes, es universal, es la que resiste a las traducciones, prueba que pasan con éxito muy pocos textos; y es aceptada en otras culturas muy distintas a la que le dió origen.

Creo que la función del escritor de ficción y la del poeta (principalmente, los malditos Rimbaud, Artaud, Pizarnik) es la de inventar; o, mejor dicho, descubrir los mitos y arquetipos de su tiempo y volverlos evidentes, desenterrarlos del sustrato del inconciente colectivo para exorcizarlos e inactivarlos. Subvertir los demonios, fantasmas y pesadillas particulares para convertirlos en los de todos y de esa manera “curar” a toda la sociedad, con una suerte de catarsis literario.

En cuanto al público de la verdadera literatura, creo que siempre fue muy esaso. El actual boom de la literatura, es en realidad un suceso comercial del libro, debido al acceso de las masas a la educación y al consumo “cultural”, pero no siempre, mas bien las menos de las veces, está orientado a obras con algún valor artístico.

Otro tema es el poco interés que despiertan las carreras humanísticas en general en las mejores universidades del mundo, donde las mejores inteligencias buscan educarse en business administration, leyes o tecnología.

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