Esquema de adaptación para primera maratón. Primero caminar. Luego caminar y trotar. Después, trotar y correr. Finalmente, correr. Si correr es como cantar, una maratón sería una sinfonía coral. Sinfonía de sensaciones corporales y de estados de ánimo.
Será por eso que, cuando salgo a rodar, mi iPod se queda en casa.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
Jajaja, con lo que me empieza a gustar correr. Crono, no soy porteño, pero por mis venas corre sangre bonaerense y añoro ese lugar del mundo desde donde te escribo.
1 comentario:
Jajaja, con lo que me empieza a gustar correr. Crono, no soy porteño, pero por mis venas corre sangre bonaerense y añoro ese lugar del mundo desde donde te escribo.
Publicar un comentario