martes, mayo 30, 2006

Esquema de adaptación para primera maratón. Primero caminar. Luego caminar y trotar. Después, trotar y correr. Finalmente, correr.

Si correr es como cantar, una maratón sería una sinfonía coral. Sinfonía de sensaciones corporales y de estados de ánimo.

Será por eso que, cuando salgo a rodar, mi iPod se queda en casa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jajaja, con lo que me empieza a gustar correr. Crono, no soy porteño, pero por mis venas corre sangre bonaerense y añoro ese lugar del mundo desde donde te escribo.