Obviamente los tipos de cambio fluctúan, por lo que predecirlos se hace sumamente necesario a la hora de elgir qué comprar. Para ello, en 1986, gracias a la prestigiosa revista inglesa The Economist, surgió el índice "Economist's Big Mac", relacionado con la emblemática hamburguesa de la cadena de restaurantes de comida rápida MacDonald's.
Muchas veces, cuando estamos de viaje y no sabemos qué comer, entrar en un McDonald's puede ser la solución. Ante comidas exóticas, niños clamando por "algo que les guste" o precios exorbitantes, esta cadena, presente en 120 países donde vende la misma "canasta" de productos en todos los sitios, suele ser el oasis del viajero desesperado. Pero, en realidad, es mucho más que eso. Su producto estrella, el "Big Mac", se ha convertido en un buen predictor de los tipos de cambio de los distintos países.
Pasemos a explicar esta teoría que, a priori, parece una locura.
Su construcción está basada en uno de los conceptos más antiguos de la economía internacional, la "teoría de la paridad del poder de compra" que sostiene que, en el largo plazo, los tipos de cambio deberían moverse hacia los niveles que equilibren los precios de idénticas canastas de productos y servicios en dos países cualesquiera. La canasta que este índice toma es el de McDonald's Big Mac, que, como dijimos, se produce en 120 países. De acuerdo a esto, el tipo de cambio es aquel que haría que el costo de la hamburguesa sea el mismo en los EE.UU. que ne cualquier otro país.
Sin nos fijamos detalladamente en la tabla de abajo, en la primera columna, el Big Mac en China cuesta 10,5 yuanes, contra un precio promedio en cuatro ciudades de EE.UU. de US$ 3.10. Para que ambos precios fueran iguales, se requeriría que el tipo de cambio se estableciera en 3,39 yuanes por dólar estadounidense. Sin embargo, el tipo de cambio de mercado en China es de 8,03 yuanes (en marzo de 2006), por lo que el yuan estaría 58% "subvaluado", o sea, debería apreciarse (de acuerdo a esta teoría habría que vender dólares y comprar yuanes). Mirándolo desde otro punto de vista, la hamburguesa en China, convertida a dólares es la más barata de la tabla.
Contrariamente, el euro y la libra esterlina se encuentran sobrevaluadas respecto del dólar, en el 22% y el 18%, respectivamente. Las monedas suizas y suecas están aún mas sobrevaluadas. Nótese que las monedas de los países emergentes lucen baratas (o sea, que deberían apreciarse). En el caso de la Argentina, el tipo de cambio debería valer 2,26 pesos por dólar, lo que implicaría una subvaluación del 26%).
Desde luego, este índice nunca intentó ser un predictor preciso de los movimientos de los tipos de cambio, sino simplemente una guía rápida para saber si las monedas están en sus niveles "correctos" de largo plazo. Curiosamente, sin embargo, "la economía de la hamburguesa" tiene un record impresionante a la hora de la predicción: los tipos de cambio que se muestran sobrevaluados generalmente tienden a debilitarse en los años subsiguientes. Podríamos concluir entonces que:
EXCLUIR LOS BIG MAC DE LA DIETA PARA
PREDECIR LOS TIPOS DE CAMBIO NO ES LO MÁS SALUDABLE, AUNQUE, SERVIRSE
UN BIG MAC TAMAÑO SUPERGRANDE TAMBIÉN
SERÍA UN ERROR.
Copiado del libro "Hombre Pobre, Hombre Rico" de Marcelo Elbaum.
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