Son las 6 de la mañana, pero es noche cerrada aún. Amanecer encapotado en ciernes, una llovizna tenue, como una gaza sucia, teje telarañas alrededor de los faroles callejeros. Todo, la calle, los edificios, los árboles, parece iluminado desde adentro, como si la luz emergiera de su corporeidad.
La irreal belleza de la noche, es un incomunicable absoluto.
Borracho de plenitud. Inconciente del paso del tiempo. Me fuí de mambo, y el anodino plan del dia 5'CR + 10TL + 5'CR + 10TL + 5'CR, quedó a la vera del sendero de los propósitos rotos.
Y me corrí la madrugada como un yogui en éxtasis, me troté la costanera en trance místico y me bebí el agua bendita de la persistente garúa como un maná matinal.
Ni siquiera se a ciencia cierta cuánto duró cada caminata y cuánto los trotes, largos y extendidos. El training de hoy fue una experiencia religiosa.
Cronopio, largá la efedrina+cafeína+aspirina, que te está pegando mal.
martes, julio 25, 2006
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