Película japonesa (2003). Basada en el manga de Yu Koyama y llevada a la pantalla grande por Ryuhei Kitamura.
Sinopsis: Una niña desamparada por la muerte de su madre, es adoptada y entrenada por un maestro de la espada, sin saber que su ulterior destino será convertirse en pieza fundamental de un grupo de asesinos de élite manipulados por el clan Tokugawa, con el fin de elimiar a sus adversarios y de ese modo perpetuarse en el poder.
Trama clásica: La lealtad hacia el patriarca conduce a la sumisión de la voluntad individual en beneficio de las imposiciones de una autoridad que es asumida como su propio destino. La misión para la que se han preparado desde niños conduce al grupo a una desvastadora vorágine de violencia y sangre, en cuyo vórtice de destrucción iran desapareciendo uno a uno, amigos y enemigos por igual.
Aya Ueto, en el papel de Azumi, una cara bonita y una máscara mas cercana a Sailor Moon que a la arrolladora máquina de muerte que pretende representar.
Absolutamente inverosímil, sin que esto sea en desmedro de su carácter de impactante entretenimiento, restringido para los cultores del género. Sin otras pretensiones.
Para los demás, una desagradable orgía de sangre y violencia.
lunes, enero 22, 2007
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